domingo, 7 de septiembre de 2008


CAPITULO X
Capítulo X. Donde se cuenta la industria que Sancho tuvo para encantar a la señora Dulcinea, y de otros sucesos tan ridículos como verdaderos
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Llegando el autor desta grande historia a contar lo que en este capítulo cuenta, dice que quisiera pasarle en silencio, temeroso de que no había de ser creído, porque las locuras de don Quijote llegaron aquí al término y raya de las mayores que pueden imaginarse, y aun pasaron dos tiros de ballesta más allá de las mayores. Finalmente, aunque con este miedo y recelo, las escribió de la misma manera que él las hizo, sin añadir ni quitar a la historia un átomo de la verdad, sin dársele nada por las objeciones que podían ponerle de mentiroso. Y tuvo razón, porque la verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua.Y así, prosiguiendo su historia, dice que, así como don Quijote se emboscó en la floresta, encinar o selva junto al gran Toboso, mandó a Sancho volverá la ciudad, y que no volviese a su presencia sin haber primero hablado de su parte a su señora, pidiéndola fuese servida de dejarse ver de su cautivo caballero, y se dignase de echarle su bendición, para que pudiese esperar por ella felicísimos sucesos de todos sus acometimientos y dificultosas empresas. Encargóse Sancho de hacerlo así como se le mandaba, y de traerle tan buena respuesta como le trujo la vez primera.-Anda, hijo -replicó don Quijote-, y no te turbes cuando te vieres ante la luz del sol de hermosura que vas a buscar. !Dichoso tú sobre todos los escuderos del mundo! Ten memoria, y no se te pase della cómo te recibe: si muda las colores el tiempo que la estuvieres dando mi embajada; si se desasosiega y turba oyendo mi nombre; si no cabe en la almohada, si acaso la hallas sentada en el estrado rico de su autoridad; y si está en pie, mírala si se pone ahora sobre el uno, ahora sobre el otro pie; si te repitela respuesta que te diere dos o tres veces; si la muda de blanda en áspera,de aceda en amorosa; si levanta la mano al cabello para componerle, aunque no esté desordenado; finalmente, hijo, mira todas sus acciones y movimientos; porque si tú me los relatares como ellos fueron, sacaré yo lo que ella tiene escondido en lo secreto de su corazón acerca de lo que al fecho de mis amores toca; que has de saber, Sancho, si no lo sabes, que entre los amantes, las acciones y movimientos exteriores que muestran, cuando de sus amores se trata, son certísimos correos que traen las nuevas de lo que allá en lo interior del alma pasa. Ve, amigo, y guíete otra mejor ventura que la mía, y vuélvate otro mejor suceso del que yo quedo temiendo y esperando en esta amarga soledad en que me dejas.-Yo iré y volveré presto -dijo Sancho-; y ensanche vuestra merced, señor mío, ese corazoncillo, que le debe de tener agora no mayor que una avellana, y considere que se suele decir que buen corazón quebranta malaventura, y que donde no hay tocinos, no hay estacas; y también se dice: donde no piensa, salta la liebre. Dígolo porque si esta noche no hallamos los palacios o alcázares de mi señora, agora que es de día los pienso hallar, cuando menos los piense, y hallados, déjenme a mí con ella.-Por cierto, Sancho -dijo don Quijote-, que siempre traes tus refranes tan a pelo de lo que tratamos cuanto me dé Dios mejor ventura en lo que deseo. Esto dicho, volvió Sancho las espaldas y vareó su rucio, y don Quijote se quedó a caballo, descansando sobre los estribos y sobre el arrimo de su lanza, lleno de tristes y confusas imaginaciones, donde le dejaremos, yéndonos con Sancho Panza, que no menos confuso y pensativo se apartó de su señor que él quedaba; y tanto, que, apenas hubo salido del bosque, cuando, volviendo la cabeza y viendo que don Quijote no parecía, se apeó del jumento, y, sentándose al pie de un árbol, comenzó a hablar consigo mesmo ya decirse:-Sepamos agora, Sancho hermano, adónde va vuesa merced. ? Va a buscar algún jumento que se le haya perdido? ''No, por cierto''. Pues, ?qué va a buscar? ''Voy a buscar, como quien no dice nada, a una princesa, y en ella al sol de la hermosura y a todo el cielo junto''. Y ?adónde pensáis hallar eso que decís, Sancho? ''? Adónde? En la gran ciudad del Toboso''. Y bien: ?y departe de quién la vais a buscar? ''De parte del famoso caballero don Quijote de la Mancha, que desface los tuertos, y da de comer al que ha sed, y de beber al que ha hambre''. Todo eso está muy bien. Y ?sabéis su casa, Sancho? ''Mi amo dice que han de ser unos reales palacios o unos soberbios alcázares''. Y ?habéis la visto algún día por ventura? ''Ni yo ni mi amo la habemos visto jamás''. Y ? paréceos que fuera acertado y bien hecho que silos del Toboso supiesen que estáis vos aquí con intención de ir asonsacarles sus princesas y a desasosegarles sus damas, viniesen y os moliesen las costillas a puros palos, y no os dejasen hueso sano? ''En verdad que tendrían mucha razón, cuando no considerasen que soy mandado, y que mensajero sois, amigo, no merecéis culpa, non''. No os fiéis en eso, Sancho, porque la gente manchega es tan colérica como honrada, y no consiente cosquillas de nadie. Vive Dios que si os huele, que os mando malaventura. ''!Oxte, puto! !Allá darás, rayo! !No, sino ándeme yo buscando tres pies al gato por el gusto ajeno! Y más, que así será buscar a Dulcinea por el Toboso como a Marica por Rávena, o al bachiller en Salamanca. ! El diablo, el diablo me ha metido a mí en esto, que otro no!''Este soliloquio pasó consigo Sancho, y lo que sacó dél fue que volvió adecirse:-Ahora bien, todas las cosas tienen remedio, si no es la muerte, debajo de cuyo yugo hemos de pasar todos, mal que nos pese, al acabar de la vida .Este mi amo, por mil señales, he visto que es un loco de atar, y aun también yo no le quedo en zaga, pues soy más mentecato que él, pues le sigo y le sirvo, si es verdadero el refrán que dice: "Dime con quién andas, decirte he quién eres", y el otro de "No con quien naces, sino con quien paces". Siendo, pues, loco, como lo es, y de locura que las más veces toma unas cosas por otras, y juzga lo blanco por negro y lo negro por blanco, como se pareció cuando dijo que los molinos de viento eran gigantes, y las mulas de los religiosos dromedarios, y las manadas de carneros ejércitos de enemigos, y otras ...

ANALISIS:
La primera parte se publica en 1605 con el título El ingenioso Hidalgo Don quijote de la mancha. El libro advierte “todo en él es una inventiva contra los libros de caballería” y comienza una parodia contra quienes prologaban sus libros con poesías laudatorias de personajes celebres, pone poemas del Amadís, de Orlando el furioso,etc. todos personajes de novelas de caballerías.
La acción principal la constituyen tres viajes por la parte oriental de España- la Mancha, Aragón y Cataluña. Es una novela itinerante. Tres veces sale de su aldea Don Quijote y tres veces vuelve a ella. , cada viaje recibe el nombre de salida.
I SALIDA: La novela se inicia con una descripción de las costumbres y estado del protagonista. Su apellido no es preciso ni tampoco el nombre de la aldea, la aparente grandilocuencia y erudición del narrador choca satíricamente con estas imprecisiones” En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme “El hidalgo está en bancarrota porque se dedica a comprar y leer libros de caballería; su locura lo lleva a dos conclusiones: a) que todo lo que ha leído es verdad histórica, b) que él puede revivir el ideal de vida caballeresca en defensa de los ideales medievales de justicia y equidad.
El aspecto de Quijote coincide con la descripción del temperamento que hacía la medicina de la época: por el aspecto exterior se deducía su carácter. La palabra ingenioso significa que maniático, obsesivo, un poco desequilibrado, pero Cervantes le a otra conotación: inventivo, sutil.
Se viste con una armadura del S.XV y cubre su cabeza con una bacía de barbero de latón. Elige un viejo rocín a quien llama rocinante porque el nombre le suena más significativo .Luego decide elegir su nombre se pone don que solo se usaba para gente de cierta categoría y agrega a su apellido la partícula –ote, que tiene un matiz ridículo y recuerda a Lanzarote, otro importante caballero, se pone de la Mancha como Amadís de Gaula. Decide salir y se da cuente que no ha sido armado caballero, en una venta que él cree castillo se realiza el ritual que es una broma .Don quijote no puede ser caballero por 3 razones: porque es loco, porque es pobre, y porque fue armado por escarnió.
En el capitulo VII es llevado por Pedro Alonzo a su Aldea de nuevo , en ese capítulo se dedican a revisar la bilioteca para ver los libros que lo habían desequilibrado y los queman.
SEGUNDA SALIDA (Cap.7 a 52)
Sale de la compañía de un labrador vecino, Sancho Panza, un rústico, un hombre sencillo que ira evolucionando. Se caracteriza por hablar con sentencias y refranes
TERCER SALIDA: termina con la muerte del protagonista.
Tiene una estructura circular; cada salida usa la técnica de ensartar peripecias caballerescas, amorosas y literarias.
En la Segunda Parte la relación de don Quijote con Dulcinea se da plenamente en el ámbito de lo real, que tiende a la degradación del personaje femenino a través de lo grotesco. Así, cuando se dirigen al Toboso, Sancho convence a don Quijote de que una labradora que se acerca por el camino es Dulcinea. Don Quijote, una vez más, habrá de apelar al habitual recurso de los encantadores enemigos para explicarse por qué él la ve como una vulgar labradora, que despide un aliento «a ajos crudos, que me encalabrinó y atosigó el alma» (p. 709). En la aventura soñada de la cueva de Montesinos, don Quijote de nuevo no la contempla como la alta y soberana señora de sus pensamientos, sino que sigue viendo a la Dulcinea «sanchificada». Para colmo, la única prenda de amor que la dama le pide entonces es que le dé unos reales, petición que don Quijote no puede satisfacer pues no tiene dinero, con la consiguiente decepción que ello supone para él
El capítulo “Dulcinea encantada” en Mimesis de Auerbach, como su nombre sugiere, versa sobre el encantamiento de Dulcinea en la segunda parte del Quijote. Auerbach resalta que en este capítulo ocurre un evento sin precedentes: Quijote, lejos de distorsionar la realidad para acomodarla a la idea fija en que consiste su locura caballeresca, realmente se ve enfrentado a tres vulgares aldeanas. Usualmente, él convierte las aldeanas, mesoneros, ventas, etc. en los elementos necesarios para sostener su idea fija (damas, castellanos, castillos, etc. respectivamente); en otras palabras, cuando es arrebatado por su idea fija, él acomoda la realidad a dicho acceso de locura. Esta situación conflictiva es provocada por Sancho, enredado en sus mentiras sobre sus falsos encuentros con Dulcinea. Éste, decide aprovechar la locura de Quijote en su provecho y para no desmentirse se dirige a las mozas como si de señoras se tratase, mostrando como se ha apropiado del discurso caballeresco y cortesano de su señor. Sin embargo, Quijote lejos de llevarse por la ilusión que Sancho le propone, ve la realidad desnuda: tres aldeanas. Entonces, su discurso (que Auerbach reputa como de las mejores páginas de oratoria cortesana jamás escritas) contrasta con el de ellas. Luego, arrastrado nuevamente por su delirio, trata de acomodar la realidad experimentada a su idea fija: sí, son vulgares aldeanas; pero es porque tan mal le quieren los encantadores enemigos que han encantado a su Señora para hacerlo sufrir.
La subjetividad de Don Quijote está en crisis cuya expresión es la duplicación del mundo. Estamos ante una forma de farsa (Auerbach concibe el Quijote como una gran comedia, en el mismo sentido que lo es la [Divina] Comedia para Dante,), acentuada por el hecho de que esta escena reconstruye un tópico de la novela caballeresca: la pastorela, en la cual se esperaría una contraparte bucólica femenina para el caballero; no una rústica: esta alteración es la responsable del choque verbal encarnado en el lenguaje elevado de Quijote y el hablar vulgar y rudo de las mozas. Aquí hay una manifestación grotesca.
Erich Auerbach señala:
• Como Quijote adecua la realidad a su delirio y no se siente responsable de los males que causa, en su conciencia queda descartado todo conflicto trágico.
• La locura de Quijote no engendra su sabiduría. Es Quijano, quien por naturaleza y cuidado, es sabio. La sabiduría de Quijote sólo se manifiesta con plenitud cuando no está bajo el delirio caballeresco; no obstante, como dicho delirio sólo afecta una esfera de la personalidad de Quijano, aún bajo su locura se puede apreciar la calidad del hidalgo. Pero, insiste, esa calidad es independiente de la locura y pre-existente a ella. (En resumen: La sabiduría se debe a Quijano, no a Quijote.)
• El Quijote no es una obra de crítica social: falta consistencia en el desarrollo del personaje en dicho sentido. Además, no problematiza la sociedad que le toca vivir, ni cuestiona su legitimidad.
• La única crítica que hace Cervantes a través del Quijote es literaria.
• En cuanto a la crítica a los libros de caballería, ésta es, sobre todo (según Auerbach; considerando el capítulo I de la 1ª parte, que por los disparates, además), por su estilo seco. El propio Cervantes gusta del elevado estilo cortesano.
• El encantamiento de Dulcinea dirige a Quijote en el resto de la obra, lo hace enfermar y cuerdo, morir. Luego, este capítulo es determinante para el desenlace de la obra.