domingo, 4 de mayo de 2008

I trabajo de integración






Cuerpo, experiencia y tiempo


“Las representaciones del cuerpo y los saberes acerca del cuerpo son tributarios de un estado social, de una visión del mundo y, dentro de esta última, de una definición de la persona. El cuerpo es una construcción simbólica, no una realidad en sí mismo. De ahí la miríada de representaciones que buscan darle un sentido y su carácter heteróclito, insólito, contradictorio, de una sociedad a otra” (LE BRETON, D. 1995: 43)



Pensar nuestras representaciones modernas del cuerpo implica identificarlas con el ascenso del individualismo, la emergencia del pensamiento racional positivo y laico sobre la naturaleza, con la regresión de las tradiciones populares locales y con la historia de la medicina que representa en nuestras sociedades, según Bourdieu, el saber oficial sobre el cuerpo.
Es en la constitución de la modernidad, con su individualismo y racionalismo, donde aparece esta idea de cuerpo individual como límite entre los sujetos, como frontera y separación del cosmos, como interruptor de la energía social. La definición moderna del cuerpo implica que el hombre se aparte del cosmos, de los otros, de sí mismo. El cuerpo es el residuo de estas tres contradicciones, que se individualiza particularmente en un rostro. El rostro es la parte más singular, es la marca de una persona.

“De ahí su uso social en una sociedad en la que el individuo comienza a afirmarse con lentitud. La promoción histórica del individuo señala, paralelamente, la del cuerpo y, especialmente, la del rostro. En estas condiciones, uno apenas se atreve a recordar que el cuerpo es, sin embargo, el soporte material, el operador de todas las prácticas sociales y de todos los intercambios entre los sujetos”. (LE BRETON, D. Op.Cit.:122).

El cuerpo, entonces, se experimenta a través de un tiempo y se metaforiza a través de ciertas representaciones que las sociedades actuales construyen cotidianamente para indicar los usos sociales del cuerpo, las prohibiciones y las imágenes, los sentidos comunicacionales, en fin, las aperturas y los cierres al intercambio. De este modo, la presencia o la ausencia de los cuerpos en el espacio público y privado indican intervenciones políticas y manifestaciones singulares de reconocimiento/desconocimiento.
En las sociedades actuales, el cuerpo está directamente vinculado a la identidad del yo, que cada día se vuelve más reflexiva. Nuestros cuerpos son considerados como coberturas del yo, que se concibe como único y singular, al mismo tiempo, que se lo considera como abierto a la constante transformación, revisión y cambio. Estos modos de intervención sobre el cuerpo lo muestran inacabado, susceptible de modificación, y adaptándose a las normas contemporáneas de salud y belleza como modos de acercamiento a la felicidad y la realización personal. (ENTWISTLE, J. 2002)
Las anteriores indicaciones no hacen más que poner al descubierto la constante modificación sobre las concepciones del cuerpo en directa relación a los modos sociales de concebirlo y a las transformaciones de las sociedades. Es por ello, que planteamos la idea de experiencia del cuerpo en relación a un tiempo histórico pero, también, a un tiempo vital que implica la puesta en cuestionamiento de lo biológico desde parámetros sociales.

Objetivo: analizar las relaciones entre representaciones sobre el cuerpo, experiencia y tiempo como modos de producción y circulación de discursos sociales.

Consigna de Trabajo: Teniendo en cuenta los siguientes tópicos, producir un paper de nos más de tres carillas donde se pongan en juego las relaciones cuerpo, experiencia y tiempo. Cada uno de los puntos indicados a continuación indican pautas para pensar relaciones, por ende, no son preguntas que haya que responder de a una y por separado. La reflexión sobre ellos se constituirá en un texto unificado que de cuenta de lo analizado.

A partir de la película “El Tiempo” de Kim Ki Duk (2007) pensar modos de intervención sobre el cuerpo y las metáforas que desde lo simbólico/material lo constituyen.
¿Qué metaforizaciones podemos encontrar en el discurso fílmico que nos permitan pensar constituciones corporales? Ejemplos: cuerpo-collage; cuerpo-fragmentado; cuerpo-imagen; cuerpo-novedad; etc. Analizar algunas.
¿Cómo intervienen las relaciones tiempo-experiencia en la producción de los cuerpos? ¿A qué tipos de tiempos nos remiten los momentos por los que atraviesa la película?
¿Desde qué aspectos o elementos constitutivos del film nos sentimos interpelados como sujetos sociales contemporáneos que experimentamos nuestros cuerpos y los de los otros como modos de intercambio y comunicación?

Fecha de Entrega: viernes 16 de mayo de 2008

Modalidad: grupal (grupos de no más de tres personas)